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Cambio climático y migración: ¿por qué la gente se moverá por el calor?

Cambio climático y migración: ¿por qué la gente se moverá por el calor?

El cambio climático ya no es una amenaza futura, es una realidad presente. Cada año se baten récords de temperatura, los incendios forestales se vuelven más intensos, las sequías se alargan y los fenómenos extremos se hacen más frecuentes. Frente a este escenario, millones de personas en el mundo están comenzando a tomar una decisión difícil: abandonar sus hogares. El calor, como fenómeno ambiental, se está convirtiendo en una de las razones más importantes por las que la gente migrará en las próximas décadas.

El calor como fuerza migratoria

Tradicionalmente, la migración humana ha estado ligada a factores como la pobreza, los conflictos armados o la búsqueda de oportunidades. Sin embargo, en los últimos años, el cambio climático se ha sumado a la lista de causas de desplazamiento, especialmente en regiones vulnerables. Aunque existen diversos riesgos hidrometeorológicos, el calor extremo se perfila como una amenaza silenciosa, pero poderosa.

Cuando las temperaturas superan ciertos umbrales, el cuerpo humano comienza a tener dificultades para regular su calor interno. En zonas con poca infraestructura, sin acceso a ventiladores, aire acondicionado ni agua potable, el riesgo de golpes de calor y enfermedades aumenta rápidamente. Además, el calor extremo afecta la producción agrícola, lo que disminuye el ingreso de las familias y aumenta los precios de los alimentos. Estos factores se combinan para empujar a las personas fuera de sus comunidades, en busca de un lugar más habitable.

Zonas inhabitables

Según estudios científicos, para mediados del siglo XXI algunas regiones del planeta podrían experimentar condiciones que hoy en día solo se encuentran en los desiertos más extremos. El sur de Asia, partes de África y zonas de América Latina, incluyendo regiones de México, podrían llegar a tener temperaturas superiores a los 35°C de temperatura de bulbo húmedo, un nivel en el que el cuerpo humano no puede enfriarse ni siquiera con sudoración. A partir de ahí, la exposición prolongada puede ser letal incluso para personas sanas.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) ha advertido que, de continuar las emisiones de gases de efecto invernadero al ritmo actual, podríamos ver un aumento de más de 1.5 °C respecto a los niveles preindustriales antes de 2040. Esto no solo agravaría el calor, sino que también haría inhabitables muchas regiones actualmente pobladas.

El caso de México y Centroamérica

En México, el cambio climático ya está teniendo efectos visibles. Estados del norte como Sonora, Chihuahua y Baja California han registrado temperaturas récord en la última década. En las zonas rurales, las olas de calor afectan especialmente a los campesinos, cuyo trabajo depende de la exposición al sol y del rendimiento de sus cultivos. La pérdida de cosechas, el estrés térmico y la falta de agua potable están llevando a muchas familias a migrar hacia el sur del país o incluso al extranjero. En Centroamérica, fenómenos como "El Corredor Seco" una franja de territorio que abarca El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua ha sufrido sequías prolongadas, lo que ha provocado crisis alimentarias que empujan a las personas a buscar mejores condiciones en México o Estados Unidos.

¿Qué se puede hacer?

La migración por calor extremo no es una amenaza del futuro lejano: ya está ocurriendo. Por eso es urgente tomar medidas de adaptación. Gobiernos, comunidades y organismos internacionales deben invertir en infraestructura climática, sistemas de alerta temprana, acceso al agua y reforestación. Pero también es necesario reconocer legalmente a los migrantes climáticos, un grupo creciente que aún no tiene una protección clara bajo el derecho internacional. A nivel personal, informarse sobre el impacto del cambio climático, exigir políticas ambientales y adoptar hábitos sostenibles (como el ahorro de energía y el uso responsable del agua) son formas de contribuir a reducir las emisiones globales y a frenar el calentamiento.

El calor no conoce fronteras, y si no actuamos con urgencia, el desplazamiento por razones climáticas será uno de los mayores retos humanitarios del siglo XXI.

Referencias y recomendaciones

Centro Mexicano de Derecho Ambiental. (2023). Migración climática: una realidad que no podemos ignorar. Recuperado de https://www.cemda.org.mx/migracion-climatica-una-realidad-que-no-podemos-ignorar

Comisión Nacional de los Derechos Humanos. (2022). Migración y cambio climático. Recuperado de https://www.cndh.org.mx/documento/migracion-y-cambio-climatico

El Universal. (2024). Cambio climático y migración: un desafío para México. Recuperado de https://www.eluniversal.com.mx/nacion/cambio-climatico-y-migracion-un-desafio-para-mexico/

Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. (2023). México ante el cambio climático. Recuperado de https://www.gob.mx/semarnat/articulos/mexico-ante-el-cambio-climatico

WWF México. (2023). ¿Qué son los refugiados climáticos?. Recuperado de https://www.wwf.org.mx/que_hacemos/cambio_climatico/refugiados_climaticos/


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